martes, 24 de abril de 2012

El aprendizaje de la lengua materna no está en los genes


La adquisición de la lengua materna se produce durante los primeros cinco años de vida del niño en al menos dos fases: fase de las dos palabras a la fase de las construcciones sintácticas. Un grupo de la Universidad Complutense de Madrid está investigando cómo es el paso de una fase a la otra y la relación con lo que escucha el niño.

Para ellos se escogió a una niña española monolingüe de Madrid y se llevó a cabo un estudio longitudinal que permite evaluar la rapidez y la gradualidad del cambio con el fin de definir la hipótesis de partida para el estudio experimental. Este momento de la investigación es muy costoso y prolongado ya que requiere que se transcriba la totalidad del habla tanto de la niña como de la madre en sus diferentes contextos para luego codificarla y realizar un análisis estadístico.


Las grabaciones de unos 40 minutos de duración cada una se realizaron a partir de que la niña contaba con una edad de 1 años y 8 meses hasta que cumplió 2 años y 3 meses.

Tras codificar y analizar los datos se observó que durante todo el periodo en que la niña aprende la primera sintaxis (primera oraciones completas) recibe de la madre un input por parte de su madre de un 62% de oraciones completas, un 38% de expresiones correctas pero fragmentarias (14% no-oraciones y 24% oraciones elípticas –aquellas en las que se omiten algunos elementos constitutivos de la oración por estar éstos implícitos en la misma aunque sin que la oración pierda su significado). Estas proporciones se repiten en el habla de la madre en los 5 periodos estudiados.

En cuanto a la niña, se observó que a lo largo de los 5 periodos o tiempos de observación, que seguía un lento proceso hasta llegar a utilizar a la edad de 2 años y 3 meses una proporción importante de fragmentos y de oraciones pre-elípticas.

Lo importante de estos resultados es que esos fragmentos y oraciones pre-elípticas pueden posteriormente expandirse a oraciones completas. Es decir, los niños pasan de decir dos palabras a formular oraciones completas valiéndose de un “puente” que les ofrecen los adultos en forma de fragmentos de oraciones y de oraciones elípticas: construcciones sintácticas correctas pero muy cortas e incompletas, fáciles de percibir y de reproducir, rellenables y expandibles en forma de oraciones completas.

Los resultados obtenidos al analizar el input recibido por la niña durante su proceso de adquisición indican, además, que las construcciones preelípticas de la niña se adecuan al modelo: su madre. Y el modelo, como acabamos de ver, no sólo utiliza oraciones correctas completas, sino que utiliza, correctamente, multitud de fragmentos oracionales, elípticos o no. … Así, parece innecesario suponer la existencia de un conocimiento sintáctico previo, de origen genético para explicar el avance de la construcción sintáctica en la niña.”

Fuente

http://www.madrimasd.org/informacionIDI/noticias/noticia.asp?id=48632
Imagen:http://www.losandes.com.ar/

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