No cabe hablar de bullying propiamente
dicho porque ése es otro tema. Pero más allá del bullying están los niños
abusones. Los encontramos en todos los colegios y en casi todas las aulas.
Tampoco podemos decir que estos niños de
cuatro, cinco o seis años (estas cosas ocurren ya en educación infantil) sean
auténticos acosadores, pero abusones, sí lo son. Y aunque no hace falta
etiquetarlos o estigmatizarlos, lo cierto es que tampoco podemos hacer de
cuenta que no pasa nada, que es normal entre niños, etc. Porque la víctima o
las víctimas del abusón se sienten así, justamente, como víctimas.
Pero ¿qué hace un abusón? ¿cómo se
comporta para que podamos llamarlo así? Incordia, muerde, pega, te da un
empujón, se ríe de ti, te llama gorda, fea, tonta, te pide veinte veces una
goma y jamás la verás de vuelta, ocupan tu asiento, te roban cosas, te las
esconden, te juegan malas pasadas, te hacen bromas de mal gusto… en fin, se sienten muy graciosos,
envalentonados y se la pasan pipa haciendo que tú te sientas mal e incluso
llores. Eso los hace sentir fuertes, que tienen el control sobre la situación
sobre todo si nadie les hace frente.
